sábado, 21 de enero de 2012

Indignados


 Sesenta y seis años después de que se elaborará el programa del Consejo Nacional de la Resistencia, Jean Moulin ha conseguido que se reúnan todos los componentes de la Francia ocupada, para proclamar su alianza con la Francia combatiente, reconociendo como único líder a De Gaulle.
La reunión tiene dos principios básicos. El primero trata de proclamar una sociedad democrática, una forma de organización de grupos de personas, cuya característica predominante es que la titularidad del poder resida en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad colectiva de los miembros del grupo. En sentido estricto, se trata de una forma de organización del Estado, en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediando mecanismos de participación directa o indirecta que les confieren legitimidad a los representantes. Y el segundo principio, es el de conseguir la dimisión del general, no menos importante que el primero.

Las fuertes pérdidas económicas logradas por los factores que afectan al Estado son los que han provocado una nueva resistencia contra la indignación de ver como va el país. Los indignados se muestran muy enfadados y disgustados por algo que consideran injusto, ofensivo y perjudicial para el resto de las personas que habitan la nación, negándose a una dictadura fascista como las de aquellos que quieren obtener las riendas del gobierno. Puesto que éste tipo de política que se está intentando imponer va contra los derechos humanos, al igual que una vez fueron contra ellos las impuestas por Hitler o Mussollini. Ya que este tipo de pensamientos ha causa terribles perdidas en territorios de Oriente Medio.  Así pues, también demuestran su indignación ante los derechos que poseen las personas adineradas y no las pobre, considerando que situaciones de extremas como las que estamos viviendo, todos somos exactamente iguales a los ojos de la ley.

La “Paz” es lo único que podría mejorar gran parte del mundo, y de este modo no fomentar problemas en las políticas internaciones. Por esa causa, muchos de los habitantes de los territorios en guerra de Oriente Medio, han declarado su guerra como no violenta. Lo que nos lleva a pensar que aquello que debemos hacer es ofrecer ayuda a los indignados que solo quieren hacer de éste un lugar mejor.